100401-¿QUE PASO EN RELLEU HACE 300 AÑOS?

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1710 EL MILAGRO ACABA CON LA SEQUIA

Extractado de la “Breve historia de la Virgen del Milagro” de R.P.Fr. Agustín Arques Jover (ed. 1805)

“La villa de Relleu, en la Marina, cerca de Alicante, padece como también todos los lugares circunvecinos, en el año 1710, extrema necesidad de agua para los campos, de suerte que perecían los sembrados sin remedio,… natural de Cocentaina, devoto como todos sus compatriotas de la Virgen del Milagro…determinaron subirla en procesión de rogativa a la ermita de San Alberto, del castillo, donde estuviese por nueve días…. Al salir de la ermita la Santa Imagen, que llevaba en sus manos el Párroco, advirtió que aquella nubecilla impelida por los vientos, se coloco sobre el monte y conforme iba bajando la procesiones iba extendiendo la nube por todo el termino, de manera que el Párroco les dijo que apresuraran el paso si no se habían de mojar. En efecto, lo mismo fue llegar la Imagen a la puerta de la Parroquia que desatarse las nubes en raudales de agua y regar abundantísimamente todo el término…. Agradecidos los vecinos de aquella villa a un favor tan señalado, votaron a la Virgen por especial Patrona de la Villa…le erigieron en la Parroquia una Capilla magnifica con grandes retablos…

A este relato le podemos añadir retazos que la tradición oral conserva, parte de los cuales los encontramos escritos en los gozos de la Mare de Deu. Pero entremos un poco cuestiones como: ¿Cómo se vivía en nuestras tierras? ¿Qué supone o puede suponer una sequía? ¿En que entorno histórico se situaba? ¿Qué otros males como el cólera acosaron a la población de Relleu y le hicieron acudir a su Patrona?

1710, EL ENTORNO HISTORICO

Históricamente la fecha del milagro de la sequía, 1710, se sitúa después de la Guerra de Germanías al final del siglo XVI, guerra de suma importancia para el Reino de Valencia. Esta fecha se sitúa en el periodo de la Guerra de Sucesión a la corona de España. La guerra se produce al morir sin sucesión Carlos II, El Hechizado. Los Borbones de Francia tenían derecho a la corona española, pero los Habsburgo de Austria también lo tenían y otros alegaban derechos. Una alternativa u otra suponían alcanzar una situación de dominio por Francia o por Austria al integrar la corona española a otros reinos o imperios. Potencias como: Inglaterra, Holanda, Baviera… veían con recelo también estas posibilidades. Ya en vida de Carlos II se promovieron varios tratados que daban un heredero, condicionado a que renunciara a los derechos de otra corona para así no concentrar reinos y no dar lugar a la temida situación dominante de un país sobre el resto.

Felipe de Anjou, posteriormente Felipe V, renuncio a poder ser rey simultáneamente de España y de Francia y fue mayoritariamente aceptado en Europa como futuro heredero de la corona Española. Entonces Francia aprovecho la situación para ocupar plazas españolas en los Países Bajos y el emperador Leopoldo no lo acepto por lo que conjuntamente con Inglaterra y Holanda propuso al archiduque Carlos como rey de España.

En 1701 en La Haya se crea la Gran Alianza que declara la guerra a España y a Francia. La guerra se inicia en las fronteras francesas, afecta a buena parte de Europa y se traslada a España donde se configura como una guerra civil. El país se divide en partidarios de Felipe, Castilla, Vascongadas y Navarra y partidarios de Carlos, Corona de Aragón.

La guerra en España dura desde 1701 hasta 1713 manteniendo brotes de resistencia en Cataluña (1714) y Mallorca (1715) y acaba, para el ya no Reino de Valencia, prácticamente en la batalla de Almansa el 25 de abril de 1707 con el triunfo de Felipe V contra Carlos III de Austria. Guerra de Sucesión y batalla de Almansa fueron de gran repercusión para nuestra región, país y para toda Europa, pues se enfrentaban las grandes potencias del continente, Francia y Austria y también se enfrentaban dos modos diferentes de gobernar a los pueblos.

La importancia de la batalla se ve plasmada en: documentos, medallas, grabados y cuadros diversos. En la Plaza de España de Sevilla encontramos una reproducción hecha con azulejos de la Batalla de Almansa.

Aquí presentamos uno de los cuadros de la Batalla de Almansa que se halla en el palacio de las Cortes. Es obra del pintor Ricardo Balaca, que lo pintó cuando tenía 17 años. Se trata de un óleo sobre lienzo de 1,40 x 2,29 m y fue premiado con Mención Ordinaria en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1862. Notemos que fue pintado en fecha muy posterior a la de la batalla y posiblemente solo intentaba recoger el fragor de la batalla.

El otro cuadro que mostramos es contemporáneo de la batalla. Pintado en 1709, por encargo del Rey Felipe V del que son autores Buonaventura Liglio (pintor) y Phillipo Pallota (Ingeniero Real y Dibujante). Este cuadro es de naturaleza documental y es un intento de explicar al Rey, que no estuvo presente en la decisiva batalla, los parajes, las unidades miliares y el desarrollo de esta batalla a lo largo de las 3 horas que duró. Las dimensiones del cuadro son 3,91 x 1,60 metros. Pertenece al museo del Prado, pero esta depositado en el Palacio de Benicarló, (Valencia). Sede de las Cortes Valencianas. Notemos el origen italiano de los apellidos de los pintores pues entonces Nápoles y las dos Sicilias estaban ligados a España y posiblemente de allí vienen los patrones de Relleu San Cosme y San Damián y San Alberto.

Después de Almansa, el 10 de enero de 1708 cae Alcoy y acto seguido Relleu se rinde con otras villas de la Marina, pero la guerra continua en Catalunya.

La batalla y la victoria final de Felipe V, no resuelven la situación de enfrentamiento entre el draconiano régimen señorial de los Fueros de Aragón y sus sufridores, los agricultores que reclamaban el Fuero de Valencia de Jaime I.

¿Cómo afectaba la guerra a los ciudadanos? en especial a los agricultores. ¿Qué sufrimientos se añadían a los propios de una sequía?

En épocas de conflicto bélico como la que citamos, las poblaciones se veía sometida a enormes sacrificios. A los avatares usuales de las sequías, plagas de langostas, epidemias, temporales y heladas se añadían: las subidas de impuestos y requisas excepcionales para sufragar los gastos de guerras, la confiscación de alimentos para nutrir la tropa, sus auxiliares y las caballerias, la recolección de objetos metálicos incluyendo los indispensables utensilios de labor para fabricar armas, la ocupación de las casas para albergar oficiales y soldados, la utilización de ajuares para curar a los heridos, el prestar los habitantes su propia mano de obra abandonando las necesarias labores de cultivo o ganadería, ello para auxiliar a los ejércitos y en el caso que hubiera batalla en las proximidades, abandonar las viviendas y buscar refugio en otro lugar. Acabada la batalla quedaba mas trabajo y calamidades para los lugareños: enterrar a los muertos, sufrir las enfermedades que los soldados traían, la entrega de las caballerias para las necesidades de transporte y además las levas de hombres para ir a batallar, abandonando sus casas, campos y posiblemente no volver. En conclusión llegaban a encontrarse con un grave problema de des estructuración social, familiar y de subsistencia, a los que posiblemente se añadían los recelos y enfrentamientos ideológicos entre vecinos o entre villas colindantes, recelos habituales al tomar partido por uno u otro bando.

Las poblaciones, totalmente esquilmadas en cuanto a la obtención de recursos, tanto humanos como materiales, no podía más, de tal modo que Felipe V, en un intento desesperado por contar con el apoyo de la población para los reclutamientos, no duda en ofrecer significativos privilegios a quien decidiese formar parte del ejército, esto en carta datada en Madrid el 6 de noviembre de 1710, pero hasta aquella fecha solo sufrimientos y además sequía.

No es de extrañar que, aunque la frase pueda tener otro origen como el mantenimiento del régimen señorial tan denostado por los campesinos, que luego de la batalla se dijera en la actual Comunidad Valenciana «Quan el mal ve d'Almansa, a tots alcança» o «De ponent, ni vent ni gent».

Obviamente los brazos de las personas y las ayudas de las caballerias era la única fuerza para trabajar el campo, sin motores, sin derivados del petróleo, sin energía eléctrica. La alimentación venia del producto agrario con problemas en tener el sustento base del pan si las cosechas de trigo fracasaban. Grasas o calorías del aceite de oliva y de la matanza del cerdo. Proteínas y vitaminas de origen vegetal si no fallaba la huerta, pues la carne animal era escasa, la caza, el cerdo y poco más. Vitaminas y azucares de las escasas frutas disponibles. Nada de conservas y solo alguna salazón y encurtido. Nada de frigoríficos. Nada de tienda de comestible. Transporte a hombros o en caballerias o en carros. Tampoco medico ni medicinas.

Por suerte no había llegado la filoxera que luego asolo el cultivo primordial de Relleu, la viña, y uno de sus más preciados productos, el vino.

En la literatura encontramos otras causas de penurias como las plagas de langostas y las epidemias, caso del cólera, que se trata en otro apartado de este libro al ser objeto del segundo milagro de la Mare de Deu.

La presa del Pantano de Relleu ya estaba construida en alguna de sus fases y en servicio pues hay actas que hablan de su mantenimiento en 1717. Pero el agua que pudiera tener no ayudaba a Relleu y su sequía.

Solo un milagro podía mitigar ese cúmulo de penurias.

M. A. Soler Manuel-2010